La Policía de Seguridad Rural y Ecológica de Mocoretá interceptó un camión jaula que transportaba de manera irregular un cargamento de 140 ovejas, corderos y capones, tras haber desobedecido una orden previa de las autoridades en Curuzú Cuatiá.
El caso comenzó a salir a la luz cuando los efectivos detuvieron la marcha del transporte de hacienda para verificar la documentación de los animales. Al revisar los papeles, los agentes detectaron que la guía de transporte no contaba con la correspondiente salida en tránsito y presentaba graves inconsistencias.
Según informaron fuentes policiales, las irregularidades del cargamento ya habían sido advertidas horas antes durante un control en Curuzú Cuatiá. En esa oportunidad, los inspectores le notificaron al transportista las fallas documentales y le ordenaron que subsanara los errores antes de continuar el viaje. Sin embargo, el chofer hizo caso omiso a la advertencia y decidió seguir camino hacia su destino, eludiendo la directiva oficial.
Ante la flagrante desobediencia y la falta de aval legal para el traslado, la Policía Rural ordenó el secuestro preventivo del cargamento. Los 140 animales fueron trasladados nuevamente hasta Curuzú Cuatiá, donde se montó un exhaustivo operativo para descargarlos y controlar las marcas y señales una por una.
Tras el procedimiento, los responsables de la carga finalmente presentaron la guía de origen correspondiente, logrando acreditar la propiedad legítima de la hacienda. Fuentes del caso aclararon que no se trató de un hecho de abigeato (robo de ganado), ya que los animales tenían dueño, sino de una grave infracción administrativa.
Por el hecho, se iniciaron actuaciones legales por infracción al artículo 82 del Código de Faltas de la provincia, y las autoridades competentes le aplicaron al transportista una multa de $2.000.000 por el traslado irregular y el desacato a la autoridad.
DIARIO EL LITORAL

