La denuncia, recibida en la policía rural en Curuzú Cuatiá hablaba de una faltante de alrededor de 140 vacunos en el establecimiento «La Emelina», un campo utilizado para recibir hacienda de productores entrerrianos.
Ante semejante número, la Fiscalía Rural y Ambiental ordenó una inspección completa del lugar y la Policía Rural comenzó a recorrer los más de 18 potreros del establecimiento.
Pero bastó revisar los primeros tres para que la historia empezara a cambiar. En esas parcelas fueron encontrados y contabilizados 78 animales adultos muertos.
El mal tiempo y el difícil estado de los caminos impidieron continuar ese día con el resto del campo, por lo que todavía quedan numerosos potreros por inspeccionar y animales por contabilizar.
La investigación, a cargo del fiscal Oscar Cañete, deberá determinar qué ocurrió realmente con toda la hacienda denunciada como faltante y, sobre todo, qué provocó semejante mortandad.
Lo que empezó como una posible desaparición de 140 vacas podría estar escondiendo una historia completamente distinta a la denunciada.
DIARIO EPOCA

